Qué hacer durante un apagón

Esta página no vende nada. Es lo que hay que hacer en los primeros minutos y en las primeras horas de un apagón, que son decisiones y no compras. Casi todo lo importante es gratis y se decide antes de que pase.

Los cinco primeros minutos

No abras la nevera. Cerrada aguanta horas. Baja el consumo desenchufando lo que puedas, para evitar el golpe cuando vuelva la corriente. Comprueba si es solo tu casa: mira el cuadro y mira si hay luz en la calle. Y guarda batería del móvil: la vas a necesitar más tarde que ahora.

¿Es mi casa o es el barrio?

Lo primero, porque cambia todo lo demás:

  1. Mira por la ventana. Si hay luz en los edificios de enfrente o en las farolas, el problema es tuyo.
  2. Mira el cuadro eléctrico. Si ha saltado el diferencial o un automático, desenchufa lo que estuvieras usando y vuelve a subirlo. Si vuelve a saltar, deja de intentarlo: hay una derivación y eso lo mira un electricista.
  3. Si no hay luz en toda la calle, es de la compañía. Avisa al número de averías de tu distribuidora, que no es tu comercializadora: es la que lleva los cables de tu zona.

La nevera y el congelador

Es donde más dinero se pierde y donde más fácil es no perderlo:

Tiempo sin luz Nevera cerrada Congelador lleno y cerrado
Hasta 4 horas Sin problema Sin problema
De 4 a 24 horas Vigilar: lo delicado empieza a estar en riesgo Aguanta
De 24 a 48 horas Tirar carne, pescado y lácteos abiertos Empieza a descongelar por los bordes
Más de 48 horas Vaciar Lo descongelado no se vuelve a congelar

Un congelador medio vacío aguanta mucho menos que uno lleno. Si sabes que viene un corte largo, llénalo de botellas de agua: el hielo es la mejor inercia térmica que existe y además te deja agua potable.

La regla al volver la luz: si algo ha estado por encima de 4 °C más de dos horas, no te fíes. Y lo que se ha descongelado no se vuelve a congelar: se cocina o se tira. El olor no es un buen indicador, porque las bacterias peligrosas no huelen.

Lo que no hay que hacer

  • No metas un generador dentro de casa, ni en el garaje, ni «con la ventana abierta». El monóxido de carbono mata sin avisar y es la causa principal de muertes asociadas a apagones.
  • No uses la barbacoa, el camping gas ni un brasero en interior. Mismo motivo.
  • No uses velas si puedes evitarlo. La segunda causa de daños en apagones son los incendios por velas. Una linterna de cinco euros resuelve lo mismo.
  • No abras el congelador «para ver cómo va». Cada apertura cuesta horas de autonomía.
  • No llames al 112 para preguntar cuándo vuelve la luz. El 112 es para emergencias y en un apagón general está saturado con casos reales.
  • No uses el ascensor cuando haya riesgo de nuevos cortes.

Si el corte se alarga

  1. Agua. Si vives en un edificio alto, el agua llega por bomba eléctrica: en un apagón largo se queda sin presión. Llena la bañera y unas garrafas en cuanto sepas que va para largo.
  2. Información. Una radio a pilas o de dinamo es lo que te dice qué pasa cuando no hay cobertura ni datos. En un apagón general la red móvil cae en unas horas, cuando se agotan las baterías de las antenas.
  3. Teléfono. Modo avión intermitente y brillo al mínimo. Un móvil buscando cobertura inexistente se vacía en poco tiempo.
  4. Calor. Concéntrate en una habitación, cierra persianas y puertas, y usa mantas y ropa. Calentar con combustión en interior es la decisión que acaba mal.
  5. Comida. Primero lo de la nevera, después el congelador, y al final lo de la despensa que no necesita cocinarse.
  6. Dinero en efectivo. Sin luz no hay datáfono ni cajero. Es la pieza del kit que menos se piensa.
  7. Vecinos. Mira si hay alguien mayor, solo o con un aparato médico eléctrico. Es lo más útil que puedes hacer en las primeras horas.

Aparatos médicos

Si alguien de tu casa depende de un concentrador de oxígeno, una CPAP, una bomba de insulina o cualquier equipo eléctrico, eso se planifica antes y no durante. Habla con tu centro de salud sobre el plan de respaldo y ten una batería cargada que sepas que mueve ese aparato concreto, probada de antemano. No improvises aquí.

Lo que se decide antes, no durante

El apagón general de España y Portugal del 28 de abril de 2025 dejó claro cuál es el problema real: no es que falte material en las tiendas, es que durante el corte no se puede comprar nada. Sin luz no hay datáfono, no hay cajero y las tiendas cierran.

Así que todo esto se resuelve un domingo cualquiera, con tiempo:

  • Una linterna por persona, con pilas comunes.
  • Una radio que funcione sin red.
  • Agua almacenada: unos tres litros por persona y día.
  • Una batería externa cargada, y un recordatorio para recargarla cada pocos meses.
  • Comida para tres días que no necesite cocinarse.
  • Algo de efectivo.

Con eso cubierto, un apagón de un día es una molestia y no un problema. La lista completa, categoría por categoría, está en el kit para un apagón.

¿Cuánto aguanta la nevera sin luz?
Cerrada, unas cuatro horas con seguridad, y a menudo más. El congelador lleno, de 24 a 48 horas. La variable que más manda es cuántas veces la abras: cada apertura cuesta bastante. Si puedes, no la abras en absoluto las primeras horas.
¿Se puede volver a congelar lo que se ha descongelado?
No. Si sigue frío y con cristales de hielo, se puede cocinar y luego congelar cocinado. Si se ha descongelado del todo y ha estado horas a temperatura ambiente, se tira. El olor no sirve para decidirlo.
¿Por qué deja de funcionar el móvil si tengo batería?
Porque las antenas también necesitan electricidad. Tienen baterías de respaldo, pero de unas pocas horas. En un apagón general la cobertura se va degradando a lo largo del primer día, y eso incluye las llamadas, no solo los datos. Es la razón de tener una radio.
¿Hay que desenchufar los aparatos?
Es buena idea desenchufar lo sensible, sobre todo si el corte ha sido brusco: cuando vuelve la corriente puede haber picos. Deja una lámpara enchufada y encendida para enterarte de que ha vuelto la luz.

Qué comprar y en qué orden: el kit para un apagón. Y si quieres resolver la electricidad, las cuatro opciones comparadas están en energía de respaldo en casa.