Correcciones

Cuando nos equivocamos en un dato, una fuente o una recomendación, lo arreglamos en la página y lo anotamos aquí con la fecha y lo que decía antes. Sin borrar el rastro.

Por qué existe esta página

Una web que nunca corrige nada no es una web sin errores: es una web que los tapa. Si vas a fiarte de lo que leas aquí, tienes derecho a ver cuántas veces nos hemos equivocado y en qué.

Qué anotamos y qué no

Se anota

Un dato equivocado, una fuente mal citada o que no dice lo que decíamos, un nivel de evidencia mal asignado, un cambio de recomendación y un error sobre normativa o seguridad.

No se anota

Faltas de ortografía, cambios de redacción que no alteran el sentido, precios y disponibilidad (cambian solos) y las actualizaciones de rutina, que ya llevan su fecha de revisión en la página.

Lo urgente va primero

Si el error afecta a la seguridad de alguien, la página se corrige en cuanto lo sabemos y se anota después. No esperamos a tenerlo redactado bonito.

Correcciones publicadas

Todavía no hay ninguna. Esta web empezó a publicarse en 2026 y de momento no hemos tenido que corregir nada relevante. Cuando pase, aparecerá aquí, y el día que esta lista esté vacía durante mucho tiempo con cientos de páginas publicadas, desconfía.

Cómo avisarnos

Dinos la página, la frase concreta y, si puedes, la fuente que la contradice. Con eso basta: no hace falta que seas amable ni que lo justifiques mucho.

Lo que hacemos con tu aviso:

  1. Lo comprobamos en el original. Abrimos la fuente, la tuya y la nuestra.
  2. Si tienes razón, corregimos la página y la anotamos aquí, con la fecha y el texto anterior.
  3. Si no la tienes, te lo decimos y te explicamos por qué. También eso es útil: suele significar que la página estaba mal explicada.

Si el error nos lo señalas tú y quieres que conste, lo ponemos con tu nombre o tu alias. Si prefieres que no, no lo ponemos.

¿Cambiáis el texto sin decir nada alguna vez?
En lo que no afecta al sentido, sí: arreglar una frase torpe o añadir un ejemplo no es una corrección. En datos, fuentes, niveles de evidencia y recomendaciones, no. Eso entra en esta lista.
¿Y si cambia la evidencia y ya no opináis lo mismo?
Se anota igual, aunque no fuera un error nuestro en su momento. Que una práctica baje de nivel porque ha salido un estudio mejor es exactamente el tipo de cambio que el lector necesita ver.
¿Retiráis páginas?
Solo si están mal de raíz y no se pueden arreglar. En ese caso la página se queda con un aviso arriba explicando qué estaba mal, en lugar de desaparecer sin más.

Cómo clasificamos la evidencia está en cómo evaluamos, y las reglas de redacción, en la política editorial.